Ajustar correctamente la presión de los neumáticos en verano es un factor determinante para garantizar la seguridad en carretera y evitar averías graves durante los desplazamientos estivales. Con temperaturas ambiente que superan los 40 °C, el asfalto puede alcanzar fácilmente los 60 °C o 70 °C, lo que altera directamente el comportamiento del aire en el interior de las ruedas. Comprobar la presión de los neumáticos en verano antes de salir de viaje reduce drásticamente el riesgo de sufrir un reventón a alta velocidad.
Un mantenimiento adecuado de las ruedas cobra especial importancia si el vehículo ha permanecido inmovilizado o si sospechas que las cubiertas sufren degradación por el sol; si notas grietas o falta de agarre, conviene comprobar también los síntomas de neumáticos caducados o cristalizados para descartar fallos de seguridad.
Índice
Física básica: ¿Por qué sube la presión con el calor?
El aire contenido en una rueda se rige por las leyes de la termodinámica. Al aumentar la temperatura, las moléculas del gas se expanden y ejercen mayor fuerza contra las paredes internas de la cubierta. Como regla general en la automoción:
- Por cada 10 °C de incremento en la temperatura ambiente, la presión interna del neumático aumenta aproximadamente 0,1 bares (1,4 PSI).
Esto significa que una rueda inflada a 2,5 bares en un garaje fresco a 20 °C registrará cerca de 2,7 o 2,8 bares tras rodar por una autopista en pleno mediodía a 40 °C.

La gran duda: ¿Hay que poner más o menos aire con 40 °C?
Existe el mito extendido de que en verano es conveniente quitar aire a las ruedas para compensar la expansión térmica. Esto es un error peligroso. La respuesta correcta sobre cómo ajustar la presión de los neumáticos en verano es la siguiente:
Regla de oro: Debes respetar siempre la presión recomendada por el fabricante del vehículo medida estrictamente en frío, independientemente de la temperatura exterior.
Si circulas con una presión inferior a la indicada buscando «compensar» el calor, el flanco del neumático se deformará y flamoteará al rodar. Esa fricción excesiva generará un sobrecalentamiento extremo en la estructura interna, multiplicando por diez las posibilidades de sufrir un reventón.
Cómo medir la presión de los neumáticos en verano correctamente
Para conseguir una lectura precisa sobre la presión de los neumáticos en verano, aplica los siguientes consejos de comprobación:
- Mide siempre con los neumáticos en frío: Considera que el neumático está «en frío» si el coche lleva aparcado al menos 2 horas o si has recorrido menos de 3 kilómetros a velocidad baja.
- Ajusta el margen si mides en caliente: Si te ves obligado a comprobar el aire en una gasolinera tras haber circulado por autopista, añade 0,3 bares al valor recomendado por el fabricante. Nunca le quites aire a una rueda caliente aunque la lectura sea superior a la cifra nominal.
- Aumenta la carga si viajas con equipaje: Si vas a realizar un trayecto largo con el coche cargado al máximo y todos los ocupantes, consulta la etiqueta de la puerta del conductor y ajusta la cifra al valor de «alta carga». Mantener la estabilidad del eje trasero es vital, del mismo modo que se debe equilibrar la distribución de pesos al cargar el maletero para el viaje.
- No olvides la rueda de repuesto: Revisa el estado de la rueda de repuesto e inflala 0,2 bares por encima de la presión máxima recomendada para compensar la pérdida natural durante el almacenamiento.

Consecuencias de rodar con la presión incorrecta
Mantener una cifra inadecuada en la presión de los neumáticos en verano no solo pone en peligro a los ocupantes del vehículo, sino que genera costes económicos directos:
- Presión insuficiente (Subinflado): Incrementa la distancia de frenado, aumenta el consumo de combustible hasta un 5% por mayor resistencia a la rodadura y provoca un desgaste acelerado en los hombros exteriores de la banda de rodadura.
- Presión excesiva (Sobreinflado): Reduce la superficie de contacto (*huella de pisada*) con el asfalto, disminuye el agarre en curvas y desgasta de forma prematura el centro del neumático.
Conclusión
Revisar la presión de los neumáticos en verano al menos una vez al mes (o antes de emprender un viaje largo) es un hábito rápido que previene incidentes graves en carretera. Para verificar la normativa general de seguridad y los límites de desgaste permitidos (1,6 mm), recuerda consultar las pautas institucionales dictadas por la DGT.



